De La Aldea de San Nicolás a La Rosaleda. Ida y vuelta por 3.400 kilómetros y con la bufanda de los sueños. Legionarios de la UD Las Palmas que meten goles. El pulso del sábado contra el Málaga ha despertado la fiebre del sentimiento por el ascenso. Con el lleno asegurado (28.000 espectadores), se cifra en unos 800 los aficionados del club 'pío pío'. Desde La Aldea, van un grupo que ronda la decena. Los diez ángeles del sentimiento. Rolando Suárez, abonado de 56 años y empresario en el sector de transportes de paquetería, va con su hija Elena, enfermera en la Clínica San Roque. Completarán 16 horas de viaje y un gasto que ronda los 1.800 euros -se incluyen billetes, hoteles, comidas y souvenirs de los cuatro de la expedición de la localidad grancanaria-.
En la maleta, un jersey, la bufanda y el amuleto de la suerte. La Virgen del Pino ilumina a estos incondicionales del más allá. "Afrontas una odisea y es una auténtica vergüenza la falta de información. Apenas cuentas con tiempo para planificar el viaje desde que tienes la entrada. La adquirimos por el modo on line para abonados en el sector visitante y luego tratas de armar el viaje como puedas. Voy con mi hija Elena Suárez, enfermera de profesión, que va el sábado y llega a las 12.00 horas. Ella va por Madrid. No había vuelos directos...El sector visitante de 300 está completo y hemos tenido suerte", detalla Rolando, que vuela mañana directo a Málaga.
"Salimos sobre las 4.00 horas de La Aldea y pasaré por el hospital de mi hija para recoger las entradas. Volvemos por Madrid el domingo y llegamos a las 17.00 horas al Aeropuerto de Gran Canaria. Luego en coche a La Aldea. Vamos nosotros dos y dos más, otro amigo con su hija. El gasto es de casi 2.000 euros y un gasto importante de energía en tramitar la excursión. No te respetan y desde LaLiga no hacen nada, deberían copiar el modelo inglés".
Rolando Suárez quiere llevar empaquetado el ascenso de Luis García Fernández para toda la geografía isleña. "Desde mi empresa, pues llevamos de La Aldea a Las Palmas de Gran Canaria todo tipo de paquetes, mercancías, medicamentos, móviles...Tenemos que dar cobertura al pueblo". Le pide al plantel de Viera y Fuster que no les fallen. Llega un pulso gigante, el más importante del curso ante un rival por el ascenso en la Segunda del manicomio. "Me hago 16 horas para pasarlo bien, para ver ganar a mi equipo. Espero que mi hija haga lo mismo, que pase el amor al escudo de generación en generación".
Wembley y Fuenlabrada
Es un especialista en finales, está curtido en grandes eventos. "Presencié una final de la Champions en Londres en Wembley, también tengo finales de Copa del Rey y de Recopa". Pero más allá del caviar, evoca tiempos de barro. "Pasé por Segunda B alentando a mi UD: Fuenlabrada, Alcorcón...donde el diablo perdió los calzones".
Profesor Taigol
Emilio Montesdeoca Godoy es vicepresidente de la Peña UD Las Palmas Cicovic. Tiene 68 años y se sacó el viaje a La Rosaleda por la Agencia de Viajes El Corte Inglés. Jugó en la UD Aldea con el padre de Benito Ramírez y dejó la enseñanza. Este profesor jubilado pagó 70 euros por una entrada en Tribuna. Vuela a Sevilla mañana en Binter y de ahí a Málaga en carretera. El coste del viaje va de los 800 a los 1.000 euros. Se vuelve el lunes. Es un catedrático en desplazamientos asistiendo a los partidos ante Celta, Osasuna, Atlético, Real Madrid y Sevilla en Primera por Viera, Fuster, Taisei y Luis García. Se declara fanático del Bichito. "Es un ser o no ser. Lo concibo como la gran oportunidad. Marcarán Jesé y Taisei. Ale García está como un avión y no podemos fallar. Hemos recuperado la ilusión por el escudo, por el amarillo. Estos finales son de infarto y bien merecen la pena". No cuenta los kilómetros. Tampoco mirará el saldo de la cuenta.
"La comunión con el resto de aficionados de la UD es especial. Somos algo más que una familia. Yo estuve en El Sardinero y a pesar de la derrota, pues te llevas el amor al escudo. Los gritos, los cánticos y el pío pío que te acompaña toda la travesía de vuelta. Ser de Las Palmas es algo más que una religión". Ni Liverpool ni PSG. Solo la legion del catenaccio de Covadonga puede despertar este clima de locura y kilómetros. "Me pegué más de 20 horas para cerrar el viaje, es un disparate. Pero da igual. Jamás dejaremos solo al equipillo", apostilla Rolando. En La Aldea, el latifundio de Benito, se gestó el inicio del alzamiento. A Primera en el avión de los sueños.