El calor y el ritmo infernal causaron estragos desde el banderazo de salida. Daan Hoole, compañero de equipo de Paul Seixas, acusó la exigencia del primer tramo de la etapa a escasos kilómetros del Col d’Aspin. El neerlandés, uno de los rodadores más consumados del pelotón, llevó su cuerpo al límite, llegando a vomitar incluso sobre su bicicleta cuando aún faltaban más de 80 kilómetros para la línea de meta.
La dureza del Tour de Francia: ¡Daan Hoole vomita sobre la bicicleta!
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