Toni Bou, a un paso de hacer historia con su 40º título mundial
Toni Bou tiene, este fin de semana, una cita para la historia. El piloto del Repsol Honda HRC afronta en Zelhem (Países Bajos) la penúltima ronda de la temporada con su primera oportunidad de proclamarse campeón del mundo y conquistar un histórico 40º título, una cifra inédita en el deporte de las dos ruedas... y en el deporte en general. Nadie nunca, jamás, ha cosechado tantos títulos mundiales como el catalán.
Bou llega a la cita neerlandesa como líder destacado de la clasificación general y después de liderar toda la temporada, ganando todas las citas disputadas hasta la fecha. Su último paso por Cahors (Francia) se saldó con un nuevo pleno de victorias que volvió a demostrar el dominio del piloto catalán, que afronta ahora el reto de cerrar el campeonato antes de la última prueba, prevista en Pobladura de las Regueras (León) el fin de semana del 18 al 20 de septiembre.
El objetivo en Zelhem será claro: mantener la regularidad que le ha llevado hasta lo más alto y evitar cualquier error que pueda retrasar la celebración de un título. Para proclamarse campeón matemáticamente, Bou deberá terminar la ronda con más de 80 puntos de ventaja sobre su principal perseguidor, ya que esa será la cantidad de puntos que quedará en juego en la última cita del campeonato. argolida.life
A sus espaldas, Gabriel Marcelli ocupa la segunda posición de la general con 263 puntos, a 97 del líder, y Jaime Busto es tercero, separado del piloto gallego por ocho puntos. Con la lucha por el subcampeonato todavía abierta, el rendimiento de ambos también será relevante para la clasificación, pero todas las miradas estarán puestas en Bou.
Zelhem se presenta así como mucho más que una penúltima cita del calendario: puede convertirse en el escenario en el que Toni Bou conquiste su 40º Mundial y vuelva a elevar, una vez más, el listón de la historia del motociclismo.
¿Refuerzos inminentes para el Elche de Anselmi?
El Elche cerró su plantilla el pasado 2 de septiembre con cuatro refuerzos de última hora para apuntalar el equipo de Martín Anselmi de cara a la temporada 2026-2027. Roy Revivo, Rubén Sánchez, Thomas Lemar y Kevin Lomónaco ya piensan en franjiverde y desearían poder ayudar a conseguir la primera victoria del curso cuanto antes, a ser posible este lunes en el duelo correspondiente a la cuarta jornada contra la Real Sociedad.
Sin embargo, cada uno de ellos llega a este momento inicial de la temporada en diferente estado de forma. Dos de ellos lo hacen con ritmo competitivo bastante alto para las fechas en las que nos encontramos... y otros dos tras un verano en el que la salida de sus respectivos clubes se ha alargado hasta el último momento sin contar nada para sus entrenadores.
El israelí Roy Revivo ha disputado siete partidos oficiales, en tres competiciones diferentes, con el Maccabi Tel Aviv en esta 2026-2027. Jugó tres de Europa League, otros dos de Conference cuando su equipo fue eliminado de esta competición y dos de la liga de su país. Todos ellos completos, acumulando 630 minutos y produciendo la nada desdeñable cifra de un gol y cuatro asistencias.
A Revivo se le nota enchufado, tanto en lo físico como en la moral, tras dar un paso adelante en su carrera deportiva, desde Israel hacia España, como en su día hiciera su padre cuando firmó, en un movimiento realmente exótico para la época, por el Celta. Los únicos peros a su posible titularidad inminente son la presencia de Germán Valera en su posición y el idioma, que se espera no sea en ningún momento una losa. El ejemplo más reciente en el mismo Elche es el de Affengruber.
Revivo llega como una apuesta fuerte de futuro en el Elche. Competirá por un lugar en el once con Germán Valera, que acaba contrato la próxima temporada y que también podría adaptarse a otras posiciones del esquema táctico de Anselmi. Como mínimo se le espera en el banquillo ante la Real y con un posible debut ante su nueva afición.
En una situación parecida a la del israelí aterriza en la ciudad de las palmeras Kevin Lomónaco, con siete partidos entre pecho y espalda desde el 26 de julio en el Torneo Apertura de Argentina, con Independiente de Avellaneda. Allí deja un club en estado de crisis desde hace tiempo y un ambiente de mucha presión. Las últimas cinco jornadas del campeonato de su país las ha disputado completas y acumula en sus piernas 477 minutos.
Su llegada debería paliar, cuanto antes, la baja de Affengruber. En su caso la duda reside en la capacidad de adaptación que tenga tras viajar desde el otro lado del océano Atlántico. Hay mucha confianza en sus cualidades y en su progresión. En teoría, Anselmi debería convertirlo en un fijo antes del parón FIFA de selecciones de finales de septiembre.
Dos fichajes sin ritmo... de momento
En el otro extremo, en cuanto a ritmo competitivo, se encuentra los dos fichajes de última hora restantes, especialmente Lemar. El francés, a sus 30 años, fue campeón del mundo en 2018, verano en el que el Atlético pagó 72 millones por hacerse con sus servicios, pero no juega desde el pasado 23 de mayo, precisamente en el Girona-Elche que salvó a los franjiverdes y condenó a su por entonces equipo a Segunda, no es titular desde el 11 de mayo y no disputa un encuentro completo desde el 31 de enero.
Ese fue el único partido de la temporada pasada en el que pasó los 90 minutos sobre el terreno de juego. El objetivo inicial del Elche con Lemar es que recupere la confianza y el físico necesarios para ayudar en un modelo de juego, el de Anselmi, que requiere de muchos momentos de exigencia máxima en este aspecto. El galo ni mucho menos es un veteranísimo y en las oficinas del Martínez Valero están siendo especialmente cuidadosos en que se sienta como en casa a su llegada.
Por último, Rubén Sánchez también llega sin minutos este curso, aunque en su caso ha contado con bastante continuidad en las últimas temporadas. Terminó el curso como titular en el Espanyol en cuatro de las últimas cinco jornadas, algo que no fue suficiente para ganarse un hueco en los planes de Manolo González para la presente campaña. Durante el verano ha tenido bastante claro que su prioridad era fichar por el Elche y por eso ha alargado el proceso hasta tan tarde.
En su posición, Anselmi tiene diversas alternativas que, de momento, no están funcionando como se espera, por lo que Rubén Sánchez tiene opciones de recibir galones también a corto plazo. Son cuatro llegadas de última hora en diferentes circunstancias, pero que desde el momento en el que firmaron tienen claro que quieren ayudar cuanto antes. Y, por ello, contra la Real Sociedad posiblemente se produzca más de un debut.
Así se gestó el fichaje de Jesse Bisiwu por el Barça
El fichaje de Jesse Bisiwu ha sido una de las grandes operaciones de futuro del Barça en este mercado. La dirección deportiva y el departamento de ‘scouting’ consiguieron anticiparse a varios grandes clubes europeos que seguían muy de cerca a un futbolista por el que, dentro de la entidad, existe el convencimiento de que en unos años podrían haberse pagado cantidades muy superiores. Para entender cómo se cerró la operación hay que remontarse prácticamente un año atrás.
Los primeros informes fueron especialmente positivos. Joao Amaral y Deco detectaron a un futbolista muy técnico, rápido, desequilibrante y con una enorme facilidad para el uno contra uno. Bisiwu, nacido en 2008, reunía prácticamente todas las condiciones que buscaba el Barça en un jugador de su edad.
No fue una decisión tomada después de unos pocos partidos. El departamento de ‘scouting’ realizó un seguimiento exhaustivo y, antes incluso de producirse el primer viaje, Amaral y Deco mantuvieron numerosas conversaciones con el entorno del jugador para conocer su predisposición y comprobar si existía realmente la posibilidad de afrontar la operación. La respuesta fue siempre positiva.
El viaje que cambió la operación
El 27 de enero llegó uno de los momentos clave. Deco y Joao Amaral viajaron personalmente a Bruselas para reunirse con Bisiwu y su entorno más cercano. El jugador, representado por YouFirst, estuvo acompañado durante el proceso por Marthy Mobindi y Tom De Mul, exfutbolista del Sevilla.
Aquella reunión sirvió para dar un paso prácticamente definitivo con el futbolista. Bisiwu ya veía con muy buenos ojos la posibilidad de jugar en el Barça, pero el desplazamiento de Deco tuvo un impacto enorme. El director deportivo tiene una baza difícil de igualar por otros clubes: además de representar al Barça, es un exfutbolista que ganó prácticamente todo y una figura reconocida mundialmente. Que alguien con su trayectoria viaje expresamente para explicarte personalmente el proyecto tiene un peso enorme para un jugador tan joven.
Bisiwu quedó convencido y el Barça salió de Bruselas sabiendo que tenía el sí del futbolista. A partir de ahí quedaba la parte más complicada: convencer al Brujas.
Una negociación larga con el Brujas
El siguiente paso importante llegó el 20 de abril en Lausana, aprovechando la Final Four de la Youth League. Joao Amaral solicitó una reunión personal con Dévy Rigaux, entonces máximo responsable deportivo del Brujas, para trasladarle formalmente el interés azulgrana.
La interlocución fue buena y las sensaciones, positivas. El problema nunca estuvo en las relaciones entre los clubes, sino en la política deportiva del Brujas. El conjunto belga es un club formador que no tiene necesidad de vender a sus grandes talentos cuando todavía son juveniles. Su filosofía pasa por desarrollarlos, llevarlos al primer equipo, permitir que se muestren en la liga belga y en competiciones europeas y venderlos posteriormente por cantidades mucho mayores.
El razonamiento que trasladaban desde Bélgica era sencillo: si un gran club está dispuesto a pagar una cantidad importante por un juvenil, su valor puede multiplicarse cuando tenga experiencia en Champions o Europa League. Por eso las pretensiones fueron elevadas desde el principio.
El Barça presentó una primera oferta que fue rechazada. En la dirección deportiva, sin embargo, lo interpretaron como algo completamente normal dentro de una negociación de estas características. Nadie pensó en retirarse. Los informes eran demasiado buenos y la predisposición de Bisiwu era total.
Hubo altibajos y momentos en los que el Barça consideró demasiado altas las exigencias del Brujas, pero nunca cambió el convencimiento deportivo. Deco y Amaral tenían claro que era un futbolista por el que merecía la pena insistir.
Durante ese periodo cambió además el interlocutor. Rigaux abandonó el Brujas rumbo al Feyenoord y el Barça tuvo que continuar negociando con una estructura diferente, con Maarten Dedobbeleer entre sus principales responsables. Hubo que volver a trabajar determinadas cuestiones, pero la operación siguió avanzando. Llegó una nueva ofensiva azulgrana y, finalmente, el acuerdo.
Bisiwu también puso de su parte
La voluntad del futbolista fue fundamental. Bisiwu priorizó al Barça pese al interés de otros clubes y hubo momentos en los que sufrió especialmente por la duración de las conversaciones. Quería vestir de azulgrana, veía cómo pasaban las semanas y llegó a sentir cierta impotencia al comprobar que el acuerdo entre clubes no terminaba de cerrarse.
El Barça supo tranquilizarlo. Desde la dirección deportiva le transmitieron que seguían completamente comprometidos con su fichaje y que continuarían trabajando hasta encontrar una solución con el Brujas. Esa palabra dio tranquilidad al jugador durante los momentos más complicados.
Ahora, ya en Barcelona, su adaptación también avanza a buen ritmo. Bisiwu está acompañado por sus padres y por las personas de confianza que han estado a su lado durante todo el proceso. Actualmente se aloja en un hotel muy próximo a la Ciutat Esportiva mientras termina de preparar su instalación definitiva en la ciudad. Su entorno ya ha encontrado vivienda y está pendiente de completar la mudanza, mientras el club ha facilitado también un vehículo para que la familia pueda desplazarse con comodidad.
Dentro del campo, la adaptación también estaba siendo positiva hasta el pequeño susto sufrido esta semana. Bisiwu recibió un fuerte golpe durante el encuentro de Copa Catalunya ante el Sabadell y tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla, encendiendo todas las alarmas. SPORT ya avanzó que las pruebas posteriores descartaron una lesión importante y que estará únicamente unos días al margen.
Nada que cambie el enorme convencimiento existente con él. Su fichaje fue el resultado de meses de informes, viajes, reuniones, ofertas rechazadas y una negociación en la que hubo momentos de tensión, pero también de la determinación de un futbolista que desde el principio quiso jugar en el Barça.
Bisiwu sufrió cuando el acuerdo parecía no llegar, pero hubo algo que le permitió mantener la calma: el Barça le había dado su palabra. Y cuando el Barça promete, actúa y lo logra.
Fredi Álvarez: «Es probable que Hugo Burcio y Antañón no viajen a Ceuta»
Fredi Álvarez compareció este jueves en la rueda de prensa previa al partido que el Fortuna disputará el sábado en Ceuta con un día de antelación sobre lo que es habitual por la complejidad que entraña el viaje a la localidad norteafricana. Por la logística que implica y también por la delicada situación social derivada de la crisis migratoria. El técnico celeste no fue ajeno a ello y se solidarizó «al máximo» con los ceutíes. «Sabemos que lo están pasando realmente mal en el último mes», explicó
El morracense cree que el mal inicio de temporada de su próximo rival puede guardar relación con el contexto de la ciudad. «Probablemente», indicó el moañés, que disipó cualquier posible problema en el viaje más allá de su complejidad implícita: «Las fuerzas de seguridad españolas nos trasladaron que no vamos a tener ningún problema».
En lo puramente deportivo, Fredi reconoció que va a ser casi imposible contar con Burcio y Antañón a la vez. «Que viajen los dos es improbable. Que viaje uno de los dos es posible. Y que no viaje ninguno es probable», reconoció en una escala fácilmente comprensible, a la que añadió distintas variables del primer equipo relacionadas con que Aleix Febas se pueda recuperar para el choque ante el Getafe del próximo lunes o con los minutos que puedan tener los mediocentros canteranos ante la Real Sociedad. El que sí estará en Ceuta es Coke Carrillo, que fue a Donostia como tercer portero ante la baja de Iván Villar.
Tocando más nombres propios, el entrenador del Fortuna reconoció charlas con Hugo Cuenca y con Bajcetic, sobre el que no pudo garantizar un tiempo para su debut. «Pueden ser dos, tres o cuatro semanas. Veremos», apuntó sobre el recién llegado, que este jueves se ejercitó por separado en la ciudad deportiva de Mos.
Por lo demás, Fredi mostró ambición para pelear por los tres puntos y reconoció que la semana fue «alegre» pese a la derrota con el Castellón. Asimismo, garantizó la competencia en la línea de centrales con Olmedo y Ndiaye y confesó que notó un cambio a mejor en el arbitraje. «Estamos extremadamente tranquilos», concluyó, en referencia a lo distinto que es el proceder de los colegiados y del VAR con respecto a Primera Federación.
