Ronald Araujo, sin cláusula del miedo tras el acuerdo Barça-Liverpool
Ocho años después de haber firmado por el Barça (un 29 de agosto de 2018), Ronald Araujo posó con una camiseta diferente a la del Barça. Se hizo rarísimo ver al charrúa con la casaca del Liverpool en el anuncio oficial. Hasta hace un par de días era la máxima representación del cuadro azulgrana sobre el césped portando el brazalete de capitán. Pero todo se precipitó tras el stage de Inglaterra.
Como contamos en SPORT, Flick mantuvo una charla con él sincera y directa. Y el alemán le confesó que no lo iba a tener fácil para disfrutar de protagonismo. El entrenador le explicó que su idea inicial pasa por alinear a un central zurdo puro y que Pau Cubarsí es una pieza intocable en el esquema. Al no poder garantizarle el protagonismo que buscaba, la postura de Flick cambió el escenario de Araújo.
Los contactos
A pesar de su compromiso e historia en el club, esa falta de garantías de minutos llevó al jugador y a su entorno a activar la búsqueda de una salida. La respuesta no tardó en llegar desde la Premier League. El pasado miércoles, el Liverpool contactó con los representantes de Araújo para sondear su fichaje. El club inglés arrastra carencias en el centro de la zaga: Konaté se ha marchado, Virgil van Dijk y Joe Gomez acumulan ya cierta veteranía, y la incorporación reciente de un central joven como Jeremy Jacquet, aún falto de experiencia, no ofrecía garantías inmediatas. solvita.blog
Charla con Araujo
Este mismo miércoles, Andoni Iraola habló directamente con Araújo para convencerlo, explicándole el proyecto y su papel para formar un tándem defensivo de primer nivel junto a Van Dijk.
El Liverpool cubre la totalidad de la ficha de Ronald y se establece en el acuerdo una opción de compra de 55 millones de euros. Flick habló en la rueda de prensa posterior al triangular de Udine sobre el charrúa, lo alabó pero también dejó caer que en el estilo del cuadro barcelonista no encaja tanto. Como curiosidad, en SPORT podemos afirmar que dentro de los detalles del préstamo no se ha incluido cláusula del miedo. Es decir, que si hay un Barça-Liverpool de Champions podría jugar con normalidad el central ante sus ex.
Barrio lindo… ¡comenzó antes de las llamas!
El incendio tiene una virtud terrible: ilumina durante unas horas lo que durante años preferimos no ver. Estas tragedias no comienzan cuando aparece la primer llamarada. Comienzan mucho antes.
Lo ocurrido exige solidaridad con quienes perdieron patrimonio y años de trabajo. Pero solidaridad no significa amnesia ni debe convertirse en demagogia. Después de apagar el fuego corresponde preguntar: ¿quiénes tenían la obligación de evitar que una actividad privada de concurrencia masiva funcionara bajo condiciones capaces de poner en riesgo a miles de personas?
No se trata de criminalizar a los gremialistas. Hacerlo sería regresar a aquella vieja lógica que buscaba personas peligrosas en vez de analizar conductas y situaciones de riesgo. Pero tampoco podemos convertir al propietario privado en única víctima y al Estado en un espectador inocente.
Pensemos en un ejemplo sencillo.
Una persona sale evidentemente alcoholizado de una fiesta, sube a su vehículo y comienza a conducir zigzagueando. No se interviene porque “sea” una persona peligrosa, sino porque mediante esa conducta concreta ha creado un riesgo real para terceros. Sus reflejos están disminuidos y cualquier peatón puede convertirse en víctima.
Agreguemos otro elemento: un policía observa al conductor, advierte su estado, lo ve zigzaguear y, teniendo autoridad para detenerlo, lo deja continuar.
Si kilómetros después atropella … ¿quién es responsable?
El conductor, naturalmente. Pero la pregunta ya no termina ahí. Debemos preguntarnos también por quien tenía el deber de intervenir y omitió hacerlo.
Ese es el debate que Barrio Lindo debería provocar.
Que una infraestructura sea privada no significa que el riesgo que produce también lo sea. Cuando miles de personas ingresan a un establecimiento, existen instalaciones eléctricas, depósitos, materiales combustibles y posibilidades de propagación hacia terceros. Aparece un interés colectivo: la seguridad.
Comienza la responsabilidad pública.
El municipio no sólo aprueba planos ni autoriza funcionamientos para decorar expedientes. Debe verificar condiciones constructivas, instalaciones eléctricas, sistemas contra incendios, rutas de evacuación y las demás exigencias de seguridad; y luego fiscalizar que esas condiciones se mantengan. Las otras autoridades competentes deben cumplir igualmente las responsabilidades que la normativa les atribuya.
Por eso corresponde hablar de corresponsabilidad diferenciada. El particular responde por el riesgo que crea, incrementa o tolera en su actividad. El Estado, por aquello que autoriza, tolera o deja funcionar cuando tenía el deber jurídico de controlar.
También debemos discutir los seguros. Los establecimientos de concurrencia masiva deberían contar con coberturas adecuadas, no sólo para proteger su propio patrimonio, sino frente a daños causados a terceros. La aseguradora, además, introduce otra instancia interesada en evaluar y reducir riesgos.
Y hay algo difícil de ignorar. Si una organización gremial puede ordenar el cierre colectivo de la feria y sancionar con Bs 20.000 a quien incumpla, entonces posee capacidad real de organización y disciplina. ¿Por qué esa misma capacidad no puede utilizarse para exigir instalaciones certificadas, corredores despejados, sistemas contra incendios, planes de evacuación y seguros?
No necesitamos “mano dura” contra gremialistas. Necesitamos reglas rigurosas contra el riesgo, aplicables por igual al supermercado privado, al mercado municipal o a Barrio Lindo.
Porque la solidaridad comienza después del incendio. La responsabilidad pública y privada debió comenzar mucho antes de que apareciera la primera llama.
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Federico (94 años), aislado con sus animales en una aldea de Asturias: "No hay trabajo, no hay industria y cerraron todas las minas"
La despoblación rural ha transformado por completo numerosos pueblos de Asturias, algunos de los cuales han pasado de albergar pequeñas comunidades a quedar prácticamente vacíos. En una de estas aldeas, alejada de las grandes poblaciones y marcada por el paso del tiempo, vive Federico, de 94 años, que continúa vinculado a un entorno que durante décadas fue el hogar de numerosas familias.
Su historia aparece recogida en un vídeo de YouTube que muestra el día a día del anciano y su particular relación con la naturaleza. Federico vive prácticamente aislado, acompañado principalmente por sus animales, que se han convertido en una parte fundamental de su rutina y en sus compañeros en una aldea donde cada vez quedan menos vecinos.
El recorrido por el pueblo permite observar las huellas de un pasado muy diferente. Las antiguas viviendas, ahora prácticamente abandonadas, fueron durante generaciones el escenario de la vida cotidiana de sus habitantes. Entre sus paredes permanecen recuerdos de una época en la que había niños, familias y actividad, mientras que actualmente el paisaje está cada vez más dominado por la vegetación.
Federico también conserva recuerdos de cómo era la vida cuando él era joven. Durante la visita explica algunas de las formas de entretenimiento que tenían los niños de otras generaciones y muestra un conocimiento del lugar que difícilmente podría encontrarse fuera de quienes han vivido allí durante décadas.
Sin embargo, detrás de esta aparente tranquilidad existe una realidad mucho más dura. Cuando le preguntan qué ha ocurrido en Asturias para que tantos pueblos hayan terminado abandonados, Federico ofrece una respuesta sencilla que resume buena parte de los problemas que han provocado la despoblación rural.
“No hay trabajo. No hay trabajo”, explica el anciano. A continuación, señala directamente a la falta de actividad económica como una de las principales razones por las que los habitantes fueron marchándose progresivamente. “No hay industria, nada, no hay nada”, lamenta durante la conversación.
Federico también recuerda el papel que tuvieron durante décadas las explotaciones mineras en la economía y en la vida de muchas zonas asturianas. “Las mines cerraron todas”, afirma, relacionando el cierre de estas actividades con la pérdida de población que ha experimentado el entorno. A ello añade la falta de alternativas económicas y la transformación del territorio: “La agricultura aquí, nada. Aquí nada de nada, un bosque”.
A sus 94 años, Federico representa así la memoria viva de una Asturias rural que ha ido desapareciendo con el paso del tiempo. Su aislamiento no solo muestra las consecuencias de la despoblación, sino también la resistencia de quienes todavía permanecen en estos lugares. Rodeado de animales y naturaleza, continúa viviendo en el mismo entorno que conoció durante su juventud, mientras las antiguas casas y caminos recuerdan un pasado en el que la aldea estaba llena de vida.
Joni Hernández: los entresijos de la nueva perla canaria del Barça
Es imposible no acordarse de Juan Carlos Valerón o David Silva. Sí, quizás son palabras mayores y queda un largo camino por recorrer para alcanzar el enorme impacto que tuvieron estos dos 'magos' nacidos en la misma población canaria: Arguineguín. Cuna del talento más puro nacido de una tierra de volcanes, alegría y desparpajo.
Cuando Valerón hacía disfrutar a los aficionados del fútbol en aquel «Superdepor» inolvidable, Joni Hernández ni había nacido. Algo más cerca le queda la época del zurdo exquisito que iluminó a Valencia, Manchester City, Real Sociedad o la selección española. Pero este extremo zurdo y descarado ha aterrizado en el Barça para hacer algo grande.
La pretemporada del Barça Atlètic está dejando ya algunos nombres propios. Uno de ellos, el de este chico nacido en tierra de «dioses» canarios del fútbol y que ha pasado por el fútbol base del Valencia y del Tenerife. De hecho, pese a tener solo 18 años, Joni sabe ya lo que es vivir lejos de los suyos. Algo que le ha hecho madurar a pasos de gigante y que genera que este salto a Barcelona tenga un impacto menos «traumático», por así decirlo.
El derbi canario que encandiló al Barça
La primera vez que el Barça fue a ver in situ a Joni Hernández fue en un derbi canario la temporada pasada: Las Palmas C-Tenerife C de la Tercera RFEF. Pese a ser juvenil de segundo año, Joni pisó poquito el equipo que le tocaba por edad. Estuvo a caballo entre el C, el B e incluso el primer equipo tinerfeño, con el que llegó a debutar en Primera RFEF. Un ojeador del Barça estuvo en aquel partido del 21 de febrero y quedó prendado del chico.
El interés se mantuvo y se iniciaron las conversaciones. El destino quiso que Joni se cruzara las caras con el equipo del que era seguidor desde pequeñito y del que prácticamente no se perdía ni un partido: el Barça. Así lo atestiguan las muchas fotos durante su infancia vistiendo las distintas camisetas del Barça. Era un regalo que nunca fallaba.
El destino
En mayo, los juveniles de Tenerife y Barça se veían las caras en cuartos de final de la Copa de Campeones. No fue una eliminatoria para finos estilistas, puesto que al «Tete» le tocó correr mucho detrás del balón y ponerse el mono de trabajo. Y ahí los responsables del área deportiva del Barça vieron que Joni no solo tenía esa chispa y rebeldía en la banda, sino que también era capaz de currar y presionar como el que más.
No es raro sorprenderle viendo vídeos de Lamine Yamal en YouTube. En la residencia del Tenerife era habitual verle viendo en bucle regates del astro de Rocafonda. Cuando se enteró de que el Barça estaba interesado en él, cuentan que alucinó. Su ídolo de la infancia es Messi, pero en quien más se fija ahora es en un futbolista que tendrá muy muy cerca este curso. Y quien sabe si pronto puede compartir entrenamientos con él.
De momento, Joni se queda en La Masia. No le ha costado nada adaptarse a su nuevo equipo. Ayuda que haya muchas caras nuevas, pero si a algo está acostumbrado el extremo es a entrar en nuevos entornos. Tiene la calidez y el descaro canario y ha encajado perfectamente en el vestuario. Como curiosidad, su madre es inglesa y existe la posibilidad de que pueda representar al país británico (nunca ha ido con las inferiores de España).
Sin duda, una pieza a seguir este curso en el filial. Uno de esos zurdos que parten desde la derecha y cuyas diabluras harán, seguro, disfrutar al público en el Johan.
