Orian Goren pasa la 'criba' y se gana a Hansi Flick en el Barça
Las pretemporadas del Barça siempre nos dejan nombres propios y canteranos que quizás llegan como tapados y van ganándose poco a poco un espacio en los pensamientos del entrenador. El verano pasado, por ejemplo, Dro o Jofre Torrents fueron superando 'cribas' y se plantaron a inicios de curso oficial en dinámica habitual del primer plantel. Cuando ya se ha cumplido un mes desde que empezó la presente preparación en el Barça, aún siguen a las órdenes de Hansi Flick varios canteranos.
Entre ellos, Orian Goren o Ebrima Tunkara. Nacidos en 2009 y 2010, respectivamente, son dos de las perlas en las que la entidad catalana tiene depositadas más esperanzas de todos los jugadores que se cuecen en las entrañas de La Masia.
Cuando acabó el curso se informó a ambos que estaban citados para ejercitarse con los mayores a partir de julio. En el caso de Goren, la temporada había acabado muy tarde. No solo disputó la Copa de Campeones hasta las últimas instancias con Pol Planas, sino que aún apuró antes de empezar las vacaciones sumándose a la causa en Copa Catalunya. orlando-books.blog
Junto a Ebrima, los dos benjamines
Tuvo que recortar sus vacaciones Orian, aunque fue por un 'dulce' motivo. Junto a Ebrima, eran los dos benjamines a las órdenes del técnico alemán el 13 de julio con las pruebas médicas. Oportunidad de oro para este chico que llegó al Barça del Macabi Petah en el 2022 y que reside en La Masia desde hace ya unos meses. Un entorno perfecto en el que respira fútbol por los cuatro costados al mismo tiempo que se forma académicamente en un entorno perfecto.
Orian ha ido superando etapas a lo largo de estas semanas. Tras volver del stage de Inglaterra ya hubo una primera 'criba' en la que Ibrahim Diarra, Alex González y Òscar Gistau bajaron con el Barça Atlètic. Orian se mantuvo en dinámica de primer equipo y viajó el fin de semana pasado a Italia para el triangular en Udine. Disputó 30' en el duelo ante el Udinese. Ya venía de jugar media hora ante el Birmingham. Aprendizaje y rodaje perfectos para un chico que, como decíamos, acaba de cumplir los 17 pero que juega con madurez y con esa visión de juego y ese desparpajo que lo hacen especial.
El plan
A la vuelta de Italia, Goren sigue sumando experiencias con Flick. La idea, la hoja de ruta, es que sea una pieza importante este curso con Belletti en el Barça Atlètic. Con posibles incursiones con el juvenil para disputar la Youth League. Se irá viendo durante la temporada.
Eso sí, Hansi lo tiene en el radar y no descartemos incluso ver durante la campaña su estreno con el primer equipo. Quién sabe, de momento sigue picando piedra y agarrando al vuelo la oportunidad y dándole argumentos a Hansi para no perderlo de vista.
<![CDATA[Robo de cobre termina en emergencia en Tamaulipas]]>
El derrame del químico generó malestares entre vecinos y obligó a desalojar una cuadra.
El incidente ocurrió durante las vacaciones escolares.
De acuerdo con los reportes, el responsable llegó temprano, colocó un cartón en el portón del plantel para no ser visto y manipuló el equipo, dejando el líquido esparcido en la calle.
Aunque al principio los residentes no le dieron importancia al fuerte olor, horas después comenzaron a sentir dolor de cabeza y náuseas.
Personal del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) atendió a vecinos, mientras que Protección Civil determinó evacuar una cuadra como medida preventiva. Elementos de la Guardia Nacional y del mismo organismo cerraron la circulación desde la calle 5 hasta la calle 2 para realizar labores de limpieza.
El transformador, pese a estar en desuso, tiene un valor estimado de al menos 160 mil pesos por los materiales que lo componen y fue reemplazado desde el mes de diciembre del 2025 por otro que necesitaba la primaria.
Esta acción la realizó el Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Física Educativa (ITIFE) y tanto esta institución como CFE u alguna otra pasó a recogerlo, dejándolo en el abandono.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas y se desconoce la identidad del responsable.
]]><![CDATA[Mata a su padre y abuelos para quedarse con una casa]]>
Para que nadie sospechara del crimen que cometió el 28 de julio, el nieto enterró los cuerpos de sus tres familiares y después fue a la Fiscalía General de Justicia del estado para denunciar que estaban desaparecidos.
“Les echó el clonazepam bien molidito y los mandó a dormir de más, con la intención de quedarse con los bienes, de quedarse con la casa, con una propiedad que tenían los papás, los abuelos y el dinero de los abuelos”, explicó el gobernador Ricardo Gallardo en un video publicado en su cuenta de Facebook.
Los detectives de la Fiscalía comenzaron a investigar la desaparición de Elena Niño Celaya, de 79 años; su esposo Ignacio Montejano Rodríguez, también de 79; y su hijo Ignacio Montejano Niño.
Sin embargo, el nieto cayó en contradicciones durante las pesquisas, por lo que fue detenido. Ahí confesó dónde estaban los cuerpos de sus familiares.
“Se dan cuenta que la persona empieza a caer en muchas contradicciones. Se interroga a la persona y la persona ella misma dice que ella los mata, los entierra casi vivos y lo llevan la Fiscalía al lugar donde los enterró. Así es como aparecen los tres cuerpos de Santa María”, contó el mandatario estatal en el video.
El martes, los policías de investigación fueron a la vivienda que el nieto les había señalado en la calle Hidalgo, en el municipio de Santa María del Río. Ahí encontraron enterrados los tres cadáveres.
Los cuerpos fueron llevados a las instalaciones de la Vicefiscalía Científica, donde les practicaron los estudios que determinaron las causas de su fallecimiento.
El clonazepam es un medicamento controlado recetado para tratar convulsiones y ataques de pánico. Según la Secretaría de Salud federal, su consumo en dosis moderadas puede generar adicción, pero su uso indebido o en exceso puede derivar en la muerte al interrumpir el proceso respiratorio.
]]>¿Es el Metropolitano o... Alcatraz?
Julián Álvarez tiene una sensación jodida: la de estar encerrado contra su voluntad. No hay barrotes ni vigilantes, no hay torres de vigía ni focos tubulares, no hay pastores alemanes rondando la alambrada por las noches… pero sí un contrato que el Atlético enseña mezquinamente como las llaves de una celda. Su único y poco convincente argumento: “Hay una firma”. Magnífico. Si se analizan, revisan, y hasta se rescinden, firmas en tratados internacionales, contratos comerciales, convenios colectivos de miles de trabajadores, acuerdos bélicos de alto el fuego y hasta de matrimonios con Dios Nuestro Señor como testigo, ¿no se va a poder estudiar y hasta discutir la firma de un deportista? No me hagan reír…
La firma importa, pero jamás debe ser una condena a cadena perpetua. Existen mercados, y en esos mercados, precios independientes, compartidos y aceptados, y cuando éstos no tienen sentido, han de poderse consultar y, naturalmente, discutir. De no ser así, pasaríamos a hablar de reos, no de profesionales. Y ni el Metropolitano es la isla marsellesa de If, ni Julián Álvarez es Edmond Dantés, Conde de Montecristo. El argentino quiere al Barça y el Barça quiere a Julián. Eso no convierte el deseo en un derecho, desde luego que no, pero sí en una realidad que requiere sentido común y diálogo.
Una cosa es proteger un contrato y otra muy diferente utilizarlo como reja. Si un futbolista se siente privado de libertad y tu respuesta se limita a enseñarle la firma, estás aceptando un abuso antinatura parapetado en una simple razón administrativa. Eso convierte a Gil Marín hoy, en el desalmado alguacil gestionando (con la parte más baja de la espalda) la bronca en el patio de la institución. Y es que, puedes lucir y pasear el maldito contrato y su firma, pero jamás retendrás la ilusión de quien, no queriéndote, necesita volar.
Por eso la solución no consiste en sacar el contrato del cajón cada mañana como si fuera una orden de alejamiento sentimental. Consiste en poner números sobre la mesa, estudiar fórmulas y negociar. El Barça pagará lo que corresponda. Julián asumirá lo que corresponda. Y el Atlético decidirá si quiere ganar una batalla de papeles o gestionar la penosa realidad en la que se ha metido y de la que ya no se puede esconder. Porque una firma puede obligar a cumplir unas condiciones. Lo que no puede hacer es obligar a querer. Y cuando el apego y el amor desaparece, convertir el contrato en una prisión, no recupera al preso. Solo consigue que, más tarde o más temprano, el carcelero termine cenando solo.
