Mbappé, Pedri, Raphinha y el marketing del Balón de Oro
Jude Bellingham, Pau Cubarsí, Marc Cucurella, Ousmane Dembélé, Luis Díaz, Bruno Fernandes, Gabriel Magalhaes, Erling Haaland, Achraf Hakimi, Harry Kane, Khvicha Kvaratskhelia, Lamine Yamal, Marquinhos, Sadio Mané, Lautaro Martínez, Kylian Mbappé, Nuno Mendes, Lionel Messi, Michael Olise, João Neves, Willian Pacho, Julián Quiñones, Declan Rice, Rodri Hernández, Fabián Ruiz, William Saliba, Ferran Torres, Dayot Upamecano, Vinícius Júnior y Vitinha. Hay que leer y releer varias veces la lista de los 30 seleccionados al Balón de Oro para confirmar que no es fake news, de que ni Pedri ni Raphinha están en ella.
Hay un buen puñado de nombres que muchos quitarían para incorporar a los dos jugadores del Barça. Para mí, cada uno tiene sus filias y fobias, es incomprensible encontrar en ella a Bruno Fernandes, estandarte desde hace temporadas de ese Manchester United extraviado e irrelevante con la selección de su país. No se trata de una cuestión de calidad sin tener en cuenta el rendimiento y los éxitos colectivos (si ese fuera el baremo, Leo Messi ganaría siempre el trofeo hasta que se retire): Bruno Fernandes tiene una calidad indiscutible. Se trata de que la combinación de talento y rendimiento del año del centrocampista del Manchester está muy lejos de la de los dos pilares del campeón de la Liga española y uno de los campeones del mundo. moryak.biz
Filias y fobias
Enfadarse por el Balón de Oro es absurdo. La lista la confeccionan unos particulares (sobre todo, la redacción de ‘France Football’ y periodistas de ‘L’Équipe’) y, por tanto, refleja sus filias y fobias, no las mías. El error es darle tanta importancia a este trofeo que concede una revista cuando, además, el fútbol es un deporte colectivo y bla, bla, bla. Pero el caso es que, admitámoslo, sí tiene importancia. La ausencia de los dos futbolistas azulgranas y la nutrida presencia de jugadores del Real Madrid del doble nadaplete y el fracaso en el Mundial indican que, al margen de la calidad individual, el rendimiento en el año y las filias y fobias de los periodistas franceses, hay otro factor que tener en cuenta: el marketing.
Pedri y Raphinha, al parecer, tienen el mismo marketing que Sergio Busquets, ninguneado durante toda su carrera y reconocido hoy como uno de los mejores mediocentros de siempre. El marketing es crucial, de ahí que Kylian Mbappé, la estrella del Real Madrid de los dos últimos años y líder de la Francia eliminada por España en la Eurocopa y el Mundial, haya empezado ya su campaña. Fenomenal jugador y, junto a Haaland, el mejor goleador del momento, sus goles hablan por él. Y su palmarés, también. ¿Puede ganar? Por supuesto. Todo depende de las filias y fobias de un puñado de particulares. Eso sí, si los 100 periodistas especializados acaban eligiendo a Mbappé, pasarán a la historia como los tipos que no votaron a Kvaratskhelia o Lamine Yamal. Por citar a dos de mis más intensas filias.
Las claves para entender el debate en la portería del Villarreal: ¿Gulácsi o Luiz Júnior ante el Betis? ¡Entra y vota!
Noventa minutos han bastado para introducir una nueva variable en la portería del Villarreal CF. Péter Gulácsi esperó su oportunidad durante el inicio de la temporada y la recibió en el escenario de máxima exigencia: el Signal Iduna Park y un estreno de Champions ante el Borussia Dortmund en un estadio que conocía muy bien, dado que jugó durante más de una década en la Bundesliga con el RB Leipzig.
El resultado, una ajustada derrota por 3-2, no acompañó al Submarino, pero Gulácsi salió reforzado de su primera titularidad oficial con la camiseta amarilla.
Un estreno que pide paso
Gulácsi completó un debut notable. Acabó con cuatro paradas, tres de ellas a remates desde dentro del área, y transmitió seguridad en uno de los apartados en los que más pesa la experiencia. Se mostró firme en el juego aéreo, bien colocado y sereno cuando el Borussia Dortmund consiguió acelerar y acercarse a su portería.
El 3-2 puede resultar engañoso al valorar su actuación. El húngaro sostuvo al Villarreal y evitó que el conjunto alemán ampliara su ventaja. Tampoco tuvo demasiado margen en dos de los tres goles: el primero llegó en propia puerta de Renato Veiga y el tercero, desde el punto de penalti.
En una noche en la que Gregor Kobel y Serhou Guirassy resultaron determinantes para el Dortmund, Gulácsi también dejó su sello. Iñigo Pérez destacó después la importancia de sus intervenciones.
El oficio de la experiencia
La actuación no sorprende por currículo. Gulácsi llegó este verano procedente del RB Leipzig después de 11 temporadas y 362 partidos en el club alemán. A sus 36 años, y con 58 internacionalidades con Hungría, aterrizó en Vila-real para añadir experiencia y competencia a una posición en la que Luiz Júnior había comenzado el curso por delante. El Villarreal le firmó por dos temporadas y su estreno oficial se hizo esperar hasta la Champions.
Y ahí está ahora la cuestión. ¿Fue Dortmund una elección específica para disputar la Liga de Campeones —que podría extenderse a la Copa del Rey— o el inicio de un cambio en la jerarquía de la portería? Iñigo Pérez debe decidir si mantiene al húngaro este lunes ante el Betis o si devuelve la titularidad al brasileño, su apuesta en LaLiga EA Sports durante el arranque del campeonato.
Una elección clave ante el Betis
El debate no tiene por qué traducirse en una ruptura definitiva de roles. El técnico puede repartir competiciones, alternar momentos o premiar rendimientos. Sin embargo, la portería es una demarcación distinta. Las rotaciones responden menos al desgaste físico y más a la confianza y la jerarquía. Por eso, la elección ante el Betis tendrá una lectura especialmente significativa.
Si Gulácsi repite en el regreso a La Cerámica, será difícil no interpretar que su actuación en Alemania le ha permitido ganar terreno real en la pelea por el puesto. Si regresa Luiz Júnior, Iñigo enviará posiblemente un mensaje distinto: que el brasileño mantiene su condición de portero de LaLiga y que la aparición del magiar en Champions responde a una gestión específica.
En cualquier caso, el técnico navarro dispone de dos alternativas con argumentos y nivel.
Tres duelos para medir la decisión
El calendario acelera cualquier reflexión. El Villarreal recibirá el lunes al Betis (21.00 horas), el jueves visitará al Málaga en La Rosaleda (21.30 horas) y el domingo cerrará la semana contra el Levante, en La Cerámica, a las 18.30 horas. Tres compromisos ligueros que obligan a gestionar esfuerzos y jerarquías.
En los porteros, más que el cansancio, será importante comprobar qué modelo de competencia quiere construir el entrenador. Gulácsi ya ha hecho lo más difícil: aprovechar su primera oportunidad. Dortmund era uno de los escenarios más complicados posibles para estrenarse y salió del Signal Iduna Park con la sensación de haber presentado candidatura.
Entra y vota
Ahora la decisión pertenece a Iñigo Pérez. El lunes, ante el Betis, llegará la primera respuesta.
Si la decisión dependiera de tu criterio, ¿quién jugaría?
Shelton, en busca del sueño americano y Zverev, tratando de evitarlo: “Quizá Dios haya dicho: ‘es tu año”
Cuenta el actor Matthew McConaughey que suele jugar al tenis una o dos veces a la semana, y que está deseando encontrarse en una pista con su compañero de fatigas en True Detective, Woody Harrelson. Este niega con la cabeza. A un costado del estudio de la ESPN, John McEnroe ríe con ellos y el primero recuerda que vio a Big Mac jugar un partido de exhibición en Dallas con el francés Yannick Noah. Acto seguido se aventura a pronosticar: “Creo que Shelton se va a llevar el gato al agua…”. Y McEnroe sentencia: “Ha sido mucho tiempo [26 años desde el último ganador estadounidense, Andy Roddick]… El que gane este partido [el Shelton-Tiafoe] será campeón. Es la hora”.
EL 25º ANIVERSARIO DEL 11-S
El US Open se sumó este viernes a los múltiples actos que se organizaron en Nueva York en recuerdo del 11-S. Aquella edición del torneo finalizó dos días antes de los atentados contra las Torres Gemelas, el 9 de septiembre, y entonces se coronó el australiano Lleyton Hewitt, superior a Pete Sampras.
La pista central del torneo, la Arthur Ashe, se coloreó de azul desde el atardecer y en las pantallas aparecieron las palabras Never Forget (Nunca Olvidaremos) junto a la fecha 9/11/01. Las banderas estadounidenses desplegadas por el complejo ondearon a media asta durante toda la jornada.
Se celebraron ceremonias de homenaje en las dos sesiones del día y antes de la primera semifinal masculina (3.00 hora local), una sargento mayor retirada del Ejército que prestaba servicio en West Point en aquella fecha cantó el himno nacional.
Los cadetes de la Academia Militar de West Point portaron y desplegaron una bandera gigante en la pista, y antiguos efectivos policiales que intervinieron en el 11-S oficiaron el sorteo previo a los partidos con el lanzamiento al aire de la moneda.
Delio Toledo, exjugador del Real Zaragoza: "El Zaragoza no puede estar en la tercera categoría, tiene dos opciones, subir sí o sí"
¿Qué hace estos días Delio Toledo por Zaragoza?
Esta ciudad y este país me dieron muchas bendiciones, muchos años buenos y también me dieron una familia porque Janina, una de mis hijas, se quedó en Zaragoza y en agosto nació su segundo niño. Ahora ya soy abuelo por partida triple, ya que en Paraguay tengo otro nieto.
No está mal cuando aún no ha cumplido los 50 años. Su ligazón entonces con Zaragoza es pues ya permanente...
Sí, está claro. Tuve cuatro hijas, todas vivieron en Zaragoza cuando yo estuve allí y no me llegó ningún niño, yo que buscaba un poco el balón (sonríe) y ahora ya llevo tres nietos. Esta ciudad ya es mucho más para mí que un sitio donde viví una gran época como jugador. Este lugar me dio un enlace muy importante para mí con mi corazón y ahora pues mucho más con mis nietos, por eso mis visitas van a ser con mucha frecuencia por aquí.
"Me adapté muy rápido, el ascenso a Primera con Paco Flores, la Copa en el segundo año contra los inolvidables 'Galácticos' del Madrid, después la Supercopa con el Valencia... La pena fue esa final con el Espanyol. Cuatro temporadas fantásticas, obviamente tuve partidos mejores y peores, pero el recuerdo global es inolvidable"
Su etapa en el Zaragoza no está mal, cuatro temporadas, un ascenso, una Copa de leyenda en Montjuïc, una Supercopa, 130 partidos oficiales, la gran mayoría de ellos de titular, jugó en Europa, aquella final de Copa perdida en el Bernabéu... Menudos años...
Cuando me preguntan dónde he estado mejor o me he sentido mejor jugando siempre lo tengo claro que es en el Real Zaragoza. Vine en 2002, me adapté muy rápido, el ascenso a Primera con Paco Flores, la Copa en el segundo año contra los inolvidables Galácticos del Real Madrid, después la Supercopa con el Valencia... La pena fue esa final con el Espanyol después de hacer un gran torneo en las eliminatorias de antes. Fueron cuatro temporadas fantásticas, obviamente tuve partidos mejores y peores, pero el recuerdo global es inolvidable.
Los goles no celebrados
¿Cuál es su mejor recuerdo de zaragocista?
Tendría que decir tres, que son inconfundibles para mí. El primero es la Copa del Rey ganada al Madrid, con aquel equipo en el que estaban Gaby (Milito), Álvaro, el Guaje (Villa), Savio, Galletti, Cani... Eso fue tremendo, cómo nos sobrepusimos a todo y superamos a un rival que estaba en lo más alto. Fue fantástico y recuerdo que lo logramos luchando todavía por no bajar a Segunda tras haber subido el año anterior. El antes, el partido y el después es que los tengo muy grabados en la mente, todo lo vivido. Y a nivel individual, me quedo con dos momentos, el gol que unos días antes le marqué al Real Madrid en Liga y que no pude festejar, con lo que es que un lateral que no pueda celebrar un gol en el Bernabéu, a Casillas y de cabeza, por los atentados que habían tenido lugar en la ciudad y otro momento fueron los dos goles, en el 91 y en el 94, me acuerdo bien de los minutos, que le marqué al Atlético para ganar en el Calderón y que tampoco pude festejar mucho, solo un poco, no como yo quería, porque había fallecido unos días antes Jesús Gil.
Menudo Zaragoza aquel, subió en 2003 y no tardó en recuperar su sitio entre los mejores de la Liga, en ganar títulos, llegar a finales...
Después de subir, se hicieron bien las cosas y enseguida el Zaragoza se pudo donde siempre ha estado en la Liga, Y aún estuvo dos años más en Primera tras irme yo en 2006. Aquellas temporadas fueron importantes para el club después de bajar en un Zaragoza que recuerdo que estaba mi compatriota, el Toro Acuña, volvimos a Primera en 2003 y estuvimos en lo que le corresponde a este club, en donde ha estado casi siempre, por la ciudad, por esa afición magnífica que tiene y de lo que está tan lejos ahora, lastimosamente.
"Una ciudad tan grande, con una gente tan maravillosa, con esa pasión que hay, lo futbolera que es esa afición... Es que no puede estar ahí. Me da pena, la verdad, y no paras de preguntarte por qué ha llegado a esto y está así el Real Zaragoza que todos queremos tanto"
En Primera RFEF, en la tercera categoría...
Sí, lo digo siempre. Una ciudad tan grande, con una gente tan maravillosa, con esa pasión que hay, lo futbolera que es esa afición... Es que no puede estar ahí. Me da pena, la verdad, venir a Zaragoza y ver La Romareda, y ahora el Ibercaja Estadio, que estuve viéndolo en el amistoso ante el Bilbao Athletic, aunque no es lo mismo que el otro campo. No paras de preguntarte por qué ha llegado a esto y está así el Real Zaragoza que todos queremos tanto.
Toca desear que recupere su sitio cuanto antes, claro está.
Por supuesto. Si ya no le correspondía estar en Segunda, ya estar en la tercera categoría ni le cuento. No le corresponde en absoluto. El equipo tiene esta temporada dos opciones, subir sí o sí. No hay más. La victoria del otro día ante el Antequera fue dar el primer paso y ojalá se vayan dando otros y el equipo logre el objetivo a final de temporada.
"He estado en la Ciudad Deportiva y las máquinas del gimnasio son las mismas y han pasado 20 años... Los campos de arriba sí me han impresionado, han quedado muy bien, pero el área social me ha dado mucha pena, me dejó mucha nostalgia, lo vi todo tan dejado y destrozado..."
No solo acudió a un partido del Zaragoza sino que ha estado por la Ciudad Deportiva. ¿Cómo la ha visto? Usted además tiene una academia en Paraguay (Escuela de Fútbol Delio Toledo-Dos Toques)...
Sí, he estado de visita y me han venido muchos recuerdos. He saludado a Goran (Drulic, entrenador del Cadete A), que fue compañero mío, a Andrés (Ubieto, recuperador) no lo vi y ya no quedan muchos más de mi época. He estado con Javier Garcés y Javi Ros y me dijeron de ver el gimnasio y les he dicho que cuando yo hice la recuperación de mi última lesión allí, que me duró un par de meses, estaba todo igual, las mismas máquinas, y han pasado 20 años... Los campos de arriba sí me han impresionado, han quedado muy bien, pero es una instalación tan grande que se le puede sacar mucho partido. El área social me ha dado mucha pena, me dejó mucha nostalgia, porque mis hijas iban al Británico y siempre a la vuelta de dejarlas desayunábamos, estaban los abuelos de Lafita, y ahora lo vi todo tan dejado y destrozado...
¿Su nieto zaragozano mayor es zaragocista?
César Nael va a hacer seis años y claro que es muy zaragocista, mucho. Tiene su camiseta, la que yo en su momento y cuando estaba en Zaragoza le regalé a su mamá y se la pone él con mi nombre. Cuando estuvimos viendo al Bilbao Athletic se la puso y le quedaba muy bien. Mateo acaba de nacer, pero ya le he dicho a mi yerno que hay que hacer esos abonos y apoyar todos, porque es lo que necesita ahora el Zaragoza, el apoyo de todos. Yo me considero zaragocista porque estos cuatro años aquí no los viví en ningún otro sitio ni me consideré así. Después de estar aquí me fui a Turquía, al Kayerispor, logre una Copa allí, pero no se puede ni comparar con mi recuerdo y mi arraigo con Zaragoza. De hecho, cuando yo me fui a Turquía mi familia siguió esos años aquí.
"Ya le he dicho a mi yerno que hay que hacer esos abonos y apoyar todos, porque es lo que necesita ahora el Zaragoza, el apoyo de todos. Yo me considero zaragocista porque esos cuatro años aquí no los viví en ningún otro sitio ni me consideré así"
